El empresario Dorribo engañó a la juez para endosar un cohecho a Blanco

El dinero no fue al exministro sino a una farmacéutica, según un juzgado de Andorra

En el registro de la sede del industrial corrupto no se halló ninguna prueba

Los socios del farmacéutico imputado acreditan que mintió

Jorge Dorribo, empresario farmacéutico gallego que acusa al exministro José Blanco de haber cobrado 200.000 euros por hacer gestiones a su favor ante los ministerios de Sanidad y Hacienda, engañó a la juez de Lugo que instruye el denominado caso Campeón para endosar el supuesto cohecho al dirigente socialista.
El engaño se produjo en la tercera declaración de Dorribo ante la juez, cuando intentó precisar el origen del dinero supuestamente pagado al entonces ministro de Fomento. Dorribo aseguró a la juez que tenía un documento que probaba que había sacado 150.000 euros de un banco andorrano a principios de febrero de 2011 para sobornar a Blanco. Ese dinero, según la documentación en poder de un juzgado de Andorra, fue para pagar las deudas de una farmacia situada en el principado. Dorribo había comprado la farmacia, que tenía un almacén de 600 metros cuadrados, junto a sus socios de la empresa Salut D’Innovació.
El juzgado de Andorra, que investigó la compra de la farmacia porque la legislación vigente en ese país prohíbe que el capital extranjero se haga con más del 49% de una empresa, tiene las pruebas de que el dinero que, según Dorribo, acabó en manos de Blanco fue, en realidad, para saldar las deudas con una farmacéutica de Andorra a la que había comprado el negocio.
La estrategia del empresario gallego, imputado por corrupción, consiste desde agosto pasado en acusar de cohecho al exministro Blanco. Dorribo ha conseguido que el dirigente socialista esté encausado por este motivo en el Supremo. Desde agosto de 2011, la acusación de Dorribo ha experimentado algunas notables modificaciones. Encarcelado en mayo de 2011 por dirigir una trama delictiva que defraudaba a la Administración pública falseando documentos para recibir subvenciones, Dorribo pidió declarar en agosto y entonces sugirió las prácticas corruptas del exministro de Fomento. En esa primera confesión de agosto, que le permitió salir en libertad, Dorribo no habló del pago de 200.000 euros a Blanco tras quedar con él en una gasolinera, sino que se limitó a hacer vagas alusiones a un posible pago al exministro a través de su primo político, que tenía una empresa de montajes eléctricos.
El 4 de octubre, El Mundo informó de que Dorribo había declarado a la juez que pagó 400.000 euros a Blanco por sus gestiones ante los ministerios de Sanidad y de Hacienda, testimonio que no existía en el sumario porque no se había producido en esos términos ni aproximados. Pero el empresario corrupto blanqueó la noticia al declarar el 11 de octubre algo parecido ante la juez.
Durante su testimonio, Dorribo intentó probar que el tráfico de dinero para comprar al ministro tenía un reflejo en la contabilidad de su empresa, y así se lo detalló ante la juez: “Las retiradas de efectivo aparecen en el banco y corresponden a pagos a José Blanco a través de su primo. Yo tenía unas fichas en la contabilidad donde se hizo constar el pago y donde se van haciendo los asientos de los pagos. Esas fichas se encuentran en la sede de [su empresa] Nupel, antes estaban en contabilidad, pero como se movió todo por los administradores no sé si están todas allí ubicadas. Si me acompaña alguien del juzgado, lo puedo encontrar en las oficinas de Nupel. Las abreviaturas eran ‘a.e.f.’, que corresponde a eólico Fernando Blanco [parlamentario del BNG que supuestamente le favoreció cuando formaba parte del Gobierno de la Xunta]; ‘p. c.’, que era Pablo Cobián [diputado del PP que medió para que le recibiera Alberto Núñez Feijóo, actual presidente de la Xunta], y la de José Blanco era ‘i. f. n.’, que significa ‘Iniciativas Fomento Bran’. Allí se recogían las cantidades exactas que yo hacía en efectivo a esas personas. Había un pago de 90.000 euros a José Blanco que estaba en la contabilidad de Andorra, donde tengo una sociedad que se llama Salut D’Innovació. Que la persona que recibió ese dinero en Andorra es Espiñeira [de la empresa del primo de Blanco], en las oficinas de Andorra sentado conmigo en una sala de juntas que hay a mano derecha subiendo. Ese señor contó el dinero, lo metió en un sobre. Entiendo que era para José Blanco, porque me lo solicitó de manera persistente Bran, que era quien se ponía en contacto conmigo cuando había que hacer los pagos. José Blanco no estuvo presente en la entrega de dinero”. En la declaración del 8 de agosto habló de 40.000 euros; y en una tercera comparecencia, el 13 de octubre, de 90.000. Con un añadido: “A Blanco se le hicieron dos pagos en efectivo. El primero fue cuando me reuní con él en la gasolinera. Media hora antes llegué para verme con Bran y le entregué 200.000 euros en billetes de 500 que se pidieron al banco antes del 5 de febrero de 2011. Está el asiento contable, que tiene que haber la hoja de ficha donde llevaban el control de pagos y allí debe estar la entrega a José Blanco”.
La juez quiso comprobar lo que decía Dorribo y ordenó el registro de laboratorios Nupel. “Con el consentimiento de Dorribo y en presencia de otros imputados”, escribió después la juez, “no se pudo encontrar ningún elemento relativo a las fichas a las que aludía el declarante”.
El empresario corrupto, que no consigue acreditar sus acusaciones, regresa al juzgado un día después con la supuesta prueba definitiva del delito porque había encontrado en su casa un documento que podría aclarar las cosas. “Desde la cuenta del Banco de Crédito de Andorra, en la que figura mi mujer, hago una transferencia a Salut D’Innovació de 150.000 euros para el pago a José Blanco. Lo ingreso en esa sociedad para que quede constancia de esa parte de dinero de cara a los socios y luego hago frente al pago económicamente el 5 de febrero al primo de José Blanco. El importe total fue 150.000 euros. Todos los socios (José Antonio Orozco, Carlos Monjero, Javier Rodríguez y yo) estuvimos de acuerdo en que los 150.000 euros los ponía la sociedad y los otros 50.000 yo, porque me beneficiaba del proceso de los dossieres que eran propiedad de Nupel. El dinero de la cuenta de mi esposa era de ahorros que íbamos consiguiendo”. Cuando le preguntan si los socios le devolvieron el dinero que él adelantó, Dorribo responde: “No es en los días inmediatos al pago, pero sí lo hay. Pero quizás cuando me lo devuelven, me devolverían más porque a mí me podían deber otros préstamos”.
Efectivamente, la documentación que obra en el juzgado de Andorra recoge esa transferencia de dinero al banco andorrano donde Salut D’Innovació tiene una cuenta corriente. En esa cuenta se refleja un ingreso de Dorribo el 2 de febrero de 150.000 euros, con lo que se eleva el saldo a 604.145 euros.
La misma documentación señala que con ese dinero se pagan las deudas de la farmacia de Andorra, con un almacén de 600 metros cuadrados, que habían adquirido. Deudas de los acreedores de la farmacéutica (bancos y distintos proveedores) sumaban 615.015 euros. El dinero, según esa documentación, nunca fue a parar a manos de José Blanco, sino de los acreedores de un negocio farmacéutico de Andorra que había adquirido Dorribo junto a sus socios, que acreditan estos hechos.

Dorribo a su socio: “Ya pagué a la señora en Andorra”

Entre la documentación remitida por la juez de Lugo al Tribunal Supremo para que investigue al ex ministro José Blanco por un posible delito de cohecho al aceptar dinero del empresario gallego Jorge Dorribo, figuran las llamadas telefónicas de este, intervenidas por orden judicial. Una de esas llamadas la realiza el 3 de febrero de 2011, justo un día después de que ingresara 150.000 euros en la cuenta corriente de su empresa Salut D’Innovació. Ese dinero, según la tercera declaración de Dorribo a la juez, era para pagar los favores del exministro Blanco. La documentación que tiene un juzgado de Andorra acredita que fue para pagar las deudas de la propietaria de una farmacia que vendió su negocio a Dorribo y sus socios. La conversación telefónica que transcribe la juez de Lugo correspondiente al 3 de febrero de 2011 respalda esta tesis, pues Dorribo le cuenta a su socio en la empresa, José Antonio Orozco, que ya ha saldado las deudas con, supuestamente, la dueña de la farmacia de Andorra. “Ya he solucionado todo en Andorra. Ya he firmado todo y he pagado a la señora”, le explica Dorribo a Orozco, según la documentación que tiene en su poder el Tribunal Supremo.

 

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