Día: febrero 14, 2012

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*LOS DAÑOS QUE CAUSA LA DIABETES*
 
En los últimos años mucho se habla de la diabetes y lo importante que es la información sobre esta enfermedad que la padecen varios miles de personas en el mundo, pero que también hay otro gran numero que ni siquiera saben que la padecen.
En este marco se hace visible la necesidad de informar los daños que puede provocar la diabetes en el organismo, los niveles elevados de azúcar en la sangre de manera permanente o frecuente, pueden dañar órganos y tejidos, problemas dentales, infecciones, hipertension arterial, colesterol, afecta la vista, incluso a tal punto de llegar a la ceguera, daños en los riñones, etc.
Es muy común que una persona con diabetes tenga una digestión lenta, generando hinchazón en el abdomen, dolor abdominal, acidez e incluso ven aumentada su probabilidad de padecer infartos al miocardio, trombosis cerebral y lesiones en las extremidades inferiores.
Estas complicaciones se dan sobretodo con mayor frecuencia en aquellos diabeticos que no controlan su enfermedad, aquellos que cumplen la dieta, realizan ejercicio, controlan su estrés y toman la medicación, sufren mucho menos de estas complicaciones de salud.
Podemos afirmar que le daño que la diabetes le provoca al organismo es proporcional a la manera de controlar los niveles de azúcar en la sangre, las complicaciones mas frecuentes de la diabetes son;
  • Retinopatia.
  • Nefropatia.
  • Neuropatia.
  • Cardiopatia.
  • Enfermedades cerebro vasculares.
  • Problemas circulatorios en las extremidades inferiores.

 Los diabéticos y el mundo laboral
 

RRHH Digital. Una de las complicaciones más importantes y comunes que sufren los pacientes diabéticos es el daño producido en los pies, ya que estos pierden sensibilidad quedando expuestos a heridas e infecciones. El pie diabético lo sufren aproximadamente a un 10% de las personas diabéticas. En invierno se debe extremar la precaución y hay que tener en cuenta, según explica la doctora Laura López-Táppero Irazabal, Médico de Familia del Hospital USP San Camilo de Madrid, unas recomendaciones, entre las que se encuentran usar calcetines sin costuras, usar el calzado nuevo progresivamente, no fumar e inspeccionarse los pies diariamente.

¿Qué es el pie diabético?

El pie diabético es un trastorno que afecta a los nervios, dificultando la irrigación de sangre en el pie y disminuyendo la sensación del dolor y que, sin el debido cuidado, puede acarrear graves daños.

El pie es una zona de especial riesgo debido a su distancia con el corazón, lo que en el caso de las personas diabéticas se ve perjudicado por el hecho de padecer una menor sensibilidad dolorosa y térmica que puede llevar a sufrir heridas sin que sean percibidas por el enfermo.

A causa de la diabetes los vasos sanguíneos sufren un daño que dificulta la cicatrización, ya que las arterias son las que llevan el material necesario para que el tejido se regenere y a través de las cuáles los medicamentos alcanzan las diferentes partes del organismo.

Consecuencias

Debido a estos factores una rozadura puede producir heridas que se advierten con dificultad, lo que puede provocar una infección que termine por colonizar la zona destruyendo los tejidos con una curación complicada, pudiendo producir una ulceración. Ya que no se resuelve de manera espontánea y tiende a agravarse puede llegar a necrosarse el tejido obligando a amputar el miembro.

Consejos

La protección contra el daño es una parte fundamental en el tratamiento del pie diabético. En épocas frías se debe extremar la precaución y hay que tener en cuenta, según explica la doctora López-Táppero, unas consideraciones específicas:

• La falta de sensibilidad puede esconder los daños producidos por una exposición excesiva al frío.

• No es recomendable exponer los pies cerca del fuego o estufas ni utilizar bolsas de agua caliente. Es preferible utilizar unos calcetines para conservar el calor.

• Los zapatos tienen que estar bien ajustados pero evitando que aprieten, resultando confortables para no forzar la posición de los dedos y evitar rozaduras.

• Debemos preferir utilizar calcetines y medias de tejidos naturales de algodón o lana, frente a otros materiales como el nylon. No es conveniente que tengan costuras, y su talla tiene que ser la adecuada para evitar producir presiones. Las gomas o los elásticos en el borde dificultan la circulación sanguínea y por lo tanto deben evitarse.

• Los calcetines deben cambiarse a diario.

Recomendaciones generales

Además se pueden encontrar una serie de recomendaciones generales:

• Los pies se deben inspeccionar diariamente, buscando ampollas o hemorragias, sobre todo alrededor de las uñas y en los espacios interdigitales. Los callos o durezas serán atendidos por un podólogo. También se debe revisar el calzado antes de ponérselo y no andar con los pies descalzos.

• Seguir una buena higiene diaria de los pies, con lavado y posterior secado; elegir adecuadamente el material para el corte de uñas evitando utensilios metálicos y puntiagudos. Es recomendable que sea revisado por un podólogo.

• El calzado nuevo tiene que emplearse de manera progresiva, cada vez durante un tiempo mayor.

• El tabaco es muy perjudicial para las personas diabéticas ya que produce vasoconstricción.

Al margen de estas medidas de precaución, ante la aparición en los pies de hinchazón, enrojecimiento, ampollas o aceración aunque sea indolora es muy importante la revisión por un médico para realizar un diagnóstico y evitar que los síntomas empeoren.

Las personas con pie diabético deben revisarse exhaustivamente todos los días y acudir al podólogo

El 10 por ciento de las personas diabéticas padecen de pie diabético, una problemática que puede suponer la amputación de esta parte del cuerpo si no se cuida correctamente. Por este motivo, la doctora Laura López-Táppero Irazabal, médico de Familia del Hospital USP San Camilo de Madrid, recomienda revisar el pie de manera exhaustiva todos los días, evitar los cortes y acudir al podólogo en caso de que sea necesario.

 

 

En concreto, esta experta ha señalado a Europa Press que la persona con esta patología debe buscar ampollas o hemorragias en su pie y, en caso de duda, acudir al especialista. También, ha recomendado que el enfermo acuda al podólogo en caso de observar callos o durezas, que no pueda tratarse por si solo, y que no ande descalzo.
López-Táppero Irazabal ha explicado que los diabéticos con esta problemática deben evitar que sus pies se expongan cerca del fuego o de estufas y ha aconsejado que, como alternativa, utilicen calcetines para conservar el calor.
Otras de sus recomendaciones pasan porque los zapatos del enfermo esten bien ajustados sin llegar a apretar y porque los calcetines y las medias estén compuestas por tejidos naturales de algodón o lana, que no tengan costuras y que tengan la talla adecuada.INSENSIBILIDAD
El daño progresivo que hace la diabetes sobre los nervios hace que el paciente pierda la sensibilidad en los pies y, por tanto, al dolor, ‘un mecanismo natural de defensa humano’, señala López-Táppero Irazabal. De esta manera, estas personas no están alerta y se hacen heridas en los pies que, a su vez, se pueden infectar y derivar en la formación de úlceras. En última instancia, incluso es necesario amputar esta parte del cuerpo.
El pie diabético es, a juicio de esta experta, ‘la segunda complicación más frecuente de la diabetes’, por lo que es imprescindible seguir los consejos anteriormente citados y controlar la glucemia. ‘Si tienes heridas, eres consciente y cuidas bien los pies, las heridas se curan’, ha asegurado. No obstante, en ocasiones, el paciente tienen que tomar antibioticos orales y su úlcera debe ser tratada durante meses.

“El azúcar no causa diabetes”: estudio

Decir que el azúcar causa diabetes es un concepto erróneo. ¿Entonces puedo comer todos los dulces que desee? La respuesta es no, afirma una médica especialista en endocrinología de la Universidad del Valle.

   

 Aunque el azúcar no cause diabetes, el exceso de caloría sobrepasando las necesarias para el diario vivir, sumando a la inactividad, conducen al sobrepeso y/o la obesidad que son el principal factor de riesgo para padecer la diabetes tipo 2 con sus consecuentes complicaciones.

Esto se comprobó en un estudio aparecido en la revista científica “Cuidado de la diabetes” (Diabetes Care Abril 2003) en el cual se informa los resultados de un seguimiento que se le hizo a 39.000 mujeres mayores de 45 años, a las cuáles se les pidió responder a un cuestionario nutricional con evaluación de ingesta de 131 alimentos durante 6 años, comprobándose la aparición de 918 casos de Diabetes tipo 2 (DM2). Los investigadores concluyeron  que la aparición de estos casos de diabetes no estaba correlacionada con la ingesta de azúcar.

Matilde Mizrachi de Bernal, especialista en endocrinología y medicina interna de la Universidad del Valle, explica que se ha demostrado que el paso de esa expresión genética de la enfermedad va muy ligada a factores de riesgos tales como el sobrepeso y la obesidad en cualquier edad.

Además, si se presentan uno o más de esos factores de riesgo como son: historia familiar de diabetes en primer grado, inactividad física, hipertensión, alteración de los lípidos, diabetes gestacional, un bebé con un peso mayor a 9 libras o ciertas etnias como la nuestra, la posibilidad de desarrollar diabetes aumenta.

Una cuestión genética

Hay varios tipos de diabetes con causales multifactoriales, por ejemplo: la diabetes más común, la DM2, que representa el 90% de los diabéticos diagnosticados, está presente en todas las etapas de la vida y tiene un fuerte componente genético con algunos genes perfectamente identificados y vendrán más.

La especialista agrega que es importante aclarar que se denomina azúcar común o azúcar de mesa a la sacarosa (en ingles sucrosa), que está formada por glucosa y fructosa, que se obtiene principalmente de la caña de azúcar entre nosotros o de la remolacha en otros países.

En ámbitos industriales se usa la palabra azúcar para designar a las diferentes sustancias que tienen sabor dulce, aunque por extensión se refiere a todos los carbohidratos. En una dieta normal saludable entre el 45% y el 55% de la energía proviene de los carbohidratos.

La obesidad si es una causa

Se ha comprobado que existe un alarmante incremento del sobrepeso y la obesidad en todo el mundo y en todas las edades, constituyéndose en uno de los principales problemas nutricionales a resolver, inclusive en los llamados países del tercer mundo. “Es necesario entonces realizar esfuerzos coordinados para prevenir la obesidad y el sobrepeso especialmente en los niños”, afirma Mizrachi.

Por otro lado, el doctor Robert Lustig, profesor de Pediatría y Endocrinología de la Universidad de California San Francisco, al igual que otros investigadores han llamado la atención acerca de los efectos secundarios de la excesiva ingesta de fructosa, especialmente la de jarabe de maíz como fuente de energía, debido a su abundancia, bajo precio y capacidad endulzante ha sobrepasado al azúcar como el endulzante calórico preferido en la industria de alimentos.

Numerosos estudios han implicado indirectamente este excesivo aumento en el consumo de fructosa con las “epidemias” de obesidad, DM2, hipertensión y alteración de las grasas en los seres humanos.

El Instituto de Medicina de las Academias Nacionales de USA recomienda ante el problema que representan estas “epidemias” hacer esfuerzos coordinados a nivel gubernamental en las áreas de salud  pública, educación y medio ambiente, los cuales van desde campañas educativas en nutrición y prevención saludables, hasta refuerzos en las áreas de educación física, implementados a nivel de colegios, universidades y público en general.